yo era fuerte hasta que llegaste vos, solía no necesitar con quién hablar...ni la compañía de brazos fuertes.
Pero lo cambiaste todo (una vez mas) nunca creí en esas hormonas
apodadas "sentimientos".
Por fuera siempre fui fuerte...nadie conoció como era por dentro hasta que llegaste.
En este suceso de idas y vueltas ...de "enganches y amagues" siempre ganas vos.
No puedo odiarte o evitarte por mas que lo quiera, te volviste indispensable.
y es que, cuando desapareces nada me va bien.
Ya no me preocupan tantos los prejuicios, no encuentro excusa para dejarte ir...
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